"Recuerda que nunca más volverás a ser tan joven como lo eres hoy." Esa frase me ha marcado. Tal vez hace unos meses, o unos años, me hubiera dado igual, pero supongo que ahora estoy en ese momento de mi vida, al que creo que todos hemos llegado o llegaremos, en el que soy consciente de mi edad y me da miedo. Me da miedo lo rápido que ha pasado el tiempo sin que me haya dado cuenta.
Hace unos años estaba deseando crecer, ser mayor para poder hacer cosas que no podía hacer con la edad que tenía. Era invierno y quería que ya fuese primavera, mi cumpleaños. Terminaba mi cumpleaños y quería que llegara el verano, pero en seguida me cansaba. Quería que ya fuese septiembre para empezar las clases. Me hacía falta un poco de rutina. Luego Navidades, mis fiestas favoritas. Y así. Siempre quería que corriera el tiempo lo máximo posible. Era una inconformista.
Ya no. Es como si cada día que pasase me diera la sensación de que lo he desperdiciado, y me da rabia. Me da rabia que el día acabe, no quiero pasar al siguiente, ni siquiera cuando he tenido un mal día.
Siempre he tenido ese infantil y convincente pensamiento de que nunca me haré mayor, y mucho menos vieja, es que era totalmente imposible. Pero por primera vez lo he visto, he visto que sí que puede pasar. Así que, ¿por qué desperdiciar los días? ¿Por qué desperdiciar los momentos por miedo a vivirlos?
Hace unos años estaba deseando crecer, ser mayor para poder hacer cosas que no podía hacer con la edad que tenía. Era invierno y quería que ya fuese primavera, mi cumpleaños. Terminaba mi cumpleaños y quería que llegara el verano, pero en seguida me cansaba. Quería que ya fuese septiembre para empezar las clases. Me hacía falta un poco de rutina. Luego Navidades, mis fiestas favoritas. Y así. Siempre quería que corriera el tiempo lo máximo posible. Era una inconformista.
Ya no. Es como si cada día que pasase me diera la sensación de que lo he desperdiciado, y me da rabia. Me da rabia que el día acabe, no quiero pasar al siguiente, ni siquiera cuando he tenido un mal día.
Siempre he tenido ese infantil y convincente pensamiento de que nunca me haré mayor, y mucho menos vieja, es que era totalmente imposible. Pero por primera vez lo he visto, he visto que sí que puede pasar. Así que, ¿por qué desperdiciar los días? ¿Por qué desperdiciar los momentos por miedo a vivirlos?
No hay comentarios:
Publicar un comentario