NOTHING IS IMPOSSIBLE

domingo, junio 30, 2013

Un yate, un restaurante caro, un simple viaje en avión, un masaje en un spa, brindar con un buen vino reserva, experiencias y cosas materiales que son accesibles dependiendo de tu clase social, del país en el que vivas, del dinero que tengas. ¿Y qué pasa con el amor? El amor es accesible a todos, a cualquier persona del mundo, el algo que nos conecta de alguna manera. Es como la risa, no importa el idioma, es igual en todas partes. Universal.
Aún así es increíble pensar como hay personas que jamás llegan a conocerlo. No porque nunca les llegue esa persona especial, ni su media naranja, si no por la sencilla razón de que no quieren. Por miedo, miedo a abrirse y que luego les hagan daño, miedo a lo desconocido, o también por el simple hecho de que ya se han acostumbrado a vivir así, sin nadie al lado con quien compartir cosas, experiencias, recuerdos. No tienen esa necesidad. ¿Qué pasa entonces con esas personas? ¿Pena porque se perderán lo que muchos dicen lo mejor de la vida? Tal vez sí, tal vez no. Algunos pensarán que no se puede perder algo que nunca has tenido, puede incluso que los desafortunados en el amor los envidien, pues nunca han sufrido, ni les han roto el corazón, ni les han dejado un vacío difícil de llenar pero, sinceramente, creo que ninguna mala experiencia en el amor, por muy tormentosa que sea, puede ser tan horrible como la de no sentir nada.