NOTHING IS IMPOSSIBLE

domingo, febrero 16, 2014

Siempre


Debo ser la única ilusa que aún entiende el amor de otra manera totalmente diferente a la vuestra. A veces me pregunto si hay alguien más que piense como yo, lo cierto es que aún no se ha dado el caso.
Os enamoráis con una rapidez pasmosa, salís con alguien, lo dejáis y al tiempo conocéis a otra persona, y así. Jueves, viernes y sábados de líos de una noche, meetic, citas por internet, parejas aparentemente felices que en el fondo solo están juntas por estar, porque no les queda otro remedio y que se quieren, sí, pero como se puede querer a una amiga, o parejas que egoístamente están juntas y a la vez con otras personas. No comparto nada de eso. No lo entiendo, y no creo que pueda llegar a entenderlo nunca. Llamadme antigua, que vivo en una burbuja o en otra época que no es la mía, pero yo soy persona de un solo amor. Una vez encuentro a esa persona, no me pidas que la deje marchar, que busque a otra, que el tiempo lo cura todo. No, no y no. Lo siento pero no puedo. No pretendas que yendo a tomar café contigo para conocerte, acabe conociéndote. ¿Estás dispuesto a tener 50 citas conmigo para que pueda conocerte y enamorarme de ti? ¿Verdad que no? Pues entonces ahorrémonos perder ese precioso tiempo. No puedo besarte si no estoy enamorada de ti y sé que voy a sentir ese hormigueo al hacerlo. No puedo no, simplemente no me apetece. 
¿Un clavo saca otro clavo? 
Puede ser. Pero únicamente cuando no lo buscas, cuando llega a tu vida lentamente, prácticamente sin que te des cuenta, cuando está ahí día a día, cuando al principio ni siquiera te fijas en esa persona, alguien casi invisible. Entonces y solo entonces puede ser que suceda de nuevo. Que vuelvas a sentirlo. Que llegue esa persona y te salve de ti mismo.





miércoles, enero 01, 2014


Después de haber tomado mil decisiones, algunas de ellas erróneas, otras no tanto, he llegado a la siguiente conclusión: No hagas ni lo que la gente te diga, ni lo correcto. Haz lo que de verdad te haga sentir bien contigo mismo. Pero hazlo.

miércoles, diciembre 11, 2013



"Me gustan las parejas. No sé, son tan blanditas. Yo quiero que todas las parejas sean felices y blanditas. Lo curioso, en los tiempos que corren, es que haya parejas que funcionen. Yo pensaba que ya era imposible, que cómo íbamos a aguantar a otra persona si no nos aguantamos a nosotras mismas porque es dificilísimo.
Normalmente me caen mejor los novios aunque siempre estaré a favor de la novias, supongo que por eso de sentirnos más cercanas a semejantes del mismo sexo. A los tíos también os pasa, la tía siempre es la mala.
Bien, lo primero es saber qué es una novia: una novia NO es tu madre, ni tu hermana, ni tu prima, ni una amiga a la que te tiras, ni mucho menos un colega, ni tampoco una de esas amigas de ese grupo tuyo de sólo amigas. Una novia es, en la mayoría de los casos, la que medio odia a ese grupo tuyo de sólo amigas. Y por tal, no puedes tratarla de igual manera que a los demás. Una vez sabido eso es conveniente, también, diferenciar tipos de novias. Sólo hay dos tipos: las que hablan con sus exnovios y las que no. Porque me caes bien, novio atento, te voy a dar un consejo: huye de la novia que toma cafés/cañas/mevoydetapas con su ex. Probablemente en el primer error del novio nuevo ella se vaya de cervezas con el novio viejo, le cuente el fallo del nuevo y luego las lágrimas y después, quién sabe, nadiemevaaentendercomotúyvamosalacama.
Las novias no necesitamos mucho, tan sólo tres cosas: atención, respeto y cariño. En ese orden. No necesitamos flores, ni tampoco a un chulo de playa que amenace con partirle la crisma al primer gilipollas que nos diga 
cualquier mierda. Sin embargo, eso no hace que de vez en cuando nos apetezca alguna florecilla del campo y sentirnos protegidas. Protegidas, ojo, no defendidas. El fallo con el detallismo es que los novios casi siempre lo hacéis mal. No podéis agasajarnos al principio con cenas y regalos y luego apalancaros. A ti, que te la quieres ligar y quieres probar al a ver qué tal: no vayas en las primeras citas hecho un pincel con un ramo. Eso da mucho miedo, y si pasas la barrera ya la habrás malacostumbrado. Yo qué sé, regálale una chapa que te haga gracia o hazle un dibujo, a ser posible, feo.
También está el engaño. A una novia JAMÁS la vas a engañar. La novia tiene el control absoluto de todos tus movimientos. La novia es un animal que siempre va por delante. Piénsalo, tú no te acuerdas de fechas, pero ella
sabe los cumpleaños de tu madre, de tus hermanos, de todos tus colegas y de todo ese grupo de sólo amigas. Sabe cuándo te sacaste el carné de conducir, sabe cuándo es el cumpleaños de todas tus ex, de todos tus rollos, de ese amor platónico de cuando tenías quince años, sabe cuándo te tiraste a la primera y a la última, y cuándo te la tiraste a ella, tú no te acuerdas pero ella sí sabe cuándo empezasteis, cuándo hicisteis trescientos días, mil quinientos o cuarenta y seis. Es cuestión de combinar números y probar contraseñas en todas tus redes sociales, y tienes Twitter, Facebook e Instagram. Y si sigues siendo cani o un despojo social, tendrás hasta Tuenti. Tu novia sabe si sigues metiéndote en Badoo, o si en un arrebato de desesperación creaste una cuenta en Meetic. Así que es una pérdida de tiempo intentar engañarla. Normalmente, si no eres tan gilipollas de cometer el error, tu relación irá bien. Y si quieres dejarla y no sabes cómo, privatiza tus redes.
Las peleas. Las peleas son necesarias. No un calentón de tirarse cosas e insultarse. Las peleas de cruzar los brazos los dos sentados en el sofá y quedarse callados a ver quién mira al otro antes, ésas son las buenas. Peleas tontas de yo quiero un kebab y ver una película en el salón y tú quieres tomarte un gin tonic fuera y al final no hacéis nada. Discute a gusto con tu  novia sin levantar la voz, porque ella siempre va a ganar. Hay una cosa inamovible en una relación: las tías siempre llevamos la razón incluso cuando somos totalmente conscientes de que la lleváis vosotros.
En realidad no somos tan complicadas. No queremos cosas de vosotros, tan sólo queremos cosas con vosotros. No necesitamos detalles románticos de películas americanas, tan sólo queremos que aunque hayamos dicho ¡no a San Valentín! vengáis con un paquetito de Lacasitos. Ah, sí, es muy importante el chocolate. Nunca lo entenderéis. No estamos locas por eso de Freud y la histeria, estamos locas, básicamente, porque tenemos la regla. Y eso es algo muy importante para ti que eres novio. Somos un torbellino emocional por las hormonas. Y necesitamos chocolate. Así que después de toda la parrafada para que después hagas lo que te dé la gana, al menos, quédate con tres conceptos: chocolate, Espidifén y manta. Cuando no entiendas a tu novia, llévale esas tres cosas. Si no la engañas (porque no puedes) y tienes siempre una tableta de chocolate, ibuprofeno en sobre y una manta de viaje, ya te puedes dar con un canto en los dientes.
Y si tienes la suerte de que tu novia no es feminista (machistas por suerte quedan muy pocas incluso en zonas rurales), cédele el paso y ábrele las puertas de los bares. No confundimos el machismo con la cortesía. Te querrá, te querrá siempre."

lunes, diciembre 09, 2013


Da rabia. Siempre acaba pasando igual. Cuando no conoces a esa persona y te da la lata, tú pasas. Pasan los meses y la cosa sigue igual. De repente, un día cualquiera, te das cuenta de que esa persona deja de hacerte caso. Ya no te manda mensajes, ni te pregunta cómo te ha ido el día. A lo mejor ha decidido preguntárselo a otra. Y claro, tú te cabreas. Vamos a ver, eres un pesado, pero eres mi pesado. Claro, ha pasado ya tanto tiempo que le has cogido cariño. Pero bueno, te da igual, haces como que pasas. Dos días después: Y una mierda. Quiero que me des la lata, que me mandes mensajes todos los días, que te preocupes por mí, que me llames, que le hables de mí a todos tus amigos. Vuelve.
Entonces entras en la fase en las que tú vas detrás. Demasiado tarde, amiga mía. Ahora es cuando te enamoras. Estás jodida.

martes, noviembre 19, 2013

¿Cuántas veces te has levantado y has visto que la persona que tenías a tu lado se ha convertido en otra totalmente diferente? Bienvenido, no estás solo.
Darte cuenta que una persona ha cambiado tanto hasta el punto de no reconocerla, o simplemente, que hasta ahora no había sacado su verdadera persona contigo, duele. Te gusta aferrarte en los recuerdos y no quieres ver la realidad, es difícil. Pero tienes que hacerlo, tienes que despertarte y darte cuenta de las cosas. Esa persona ya no existe. O esa persona nunca ha existido.
Te pasan mil cosas por la cabeza, te pones a pensar en la cantidad de tiempo de tu vida que has malgastado en esa persona, que hubieras hecho cualquier cosa por ella, que siempre has estado ahí y que esa persona hubiera hecho lo mismo por ti. Pero no. En el fondo sabes que ya no.
Es triste que las cosas que se acaben, pero a veces hay que saber donde poner punto y final antes de que te puedan hacer más daño.
Puede que esa sensación de vacío no te guste, pero mucho peor es la sensación de ver cómo alguien importante para ti te ha fallado. Te piensas que solo ha sido esa vez, pero al ver las cosas desde fuera te das cuenta de que no, de que ya lo había hecho mucho antes, de que nunca ha estado ahí, de que todo era una idealización, una ilusión, una mentira.

sábado, noviembre 09, 2013




Una vez que consigues romper la barrera del miedo, todo es posible. El otro día hice una cosa que jamás hubiera pensado que sería capaz de hacer, y sin embargo, ahí estaba, con un par. Seguramente fue porque ni siquiera lo pensé mucho, simplemente, lo hice. Saliera bien o mal, sabía que si no lo hacía me iba arrepentir de todas formas. ¿Pues sabéis qué? Salió estrepitosamente mal, ¿y qué? La vida está para eso, cuantas más veces caigas más fuerte te harás al levantarte.

domingo, septiembre 29, 2013

Ya no sé ni cómo empezar a explicarme. La cago. Sólo eso, no hago otra cosa que meter la pata siempre. Quiero, pero no puedo. Debes pensar que estoy loca o algo así. Créeme que por una vez me encantaría dejarme llevar, no pensar en nada, o simplemente no pensar tanto, y hacer lo que realmente quiero hacer. Pero es muy improbable, y no digo imposible, mis miedos me lo impiden.
¿Qué pasa si me arriesgo, lo intento y luego sale mal? Al menos sé que de esta manera te tendré siempre en mi vida, no de la manera más completa, pero al menos estarás ahí. ¿Es agoísta? ¿Es cobarde? No me andaré con rodeos, sí, lo es.
Seguramente dentro de veinte años mire atrás y me arrepienta. Será algo irreversible. Volveré a leer este escrito y me reiré. Me reiré por no llorar. Pero esto es lo que quiero, ¿no? Soy dueña de mi vida y de mis acciones, no puedo echarle las culpas a nadie mas que a mí.

lunes, agosto 26, 2013


No sabes el por qué, analizas cada parte de su cuerpo por separado, intentas buscar eso que le hace tan especial, nada no encuentras de nada. De repente escuchas su nombre en una conversación mientras te tomas el café de todas las mañanas, y tu corazón da un vuelco, se estremece. Ese maldito cosquilleo. Quieres saber de él, mandarle un mensaje, ¿dónde estás? Quiero abrazarte. Y así esa sensación una y otra vez, intentando darle una explicación a esos sentimientos. Pues pierdes el tiempo. La respuesta ya la has hallado hace tiempo, sólo que no quieres darte cuenta.

martes, agosto 06, 2013

"Recuerda que nunca más volverás a ser tan joven como lo eres hoy." Esa frase me ha marcado. Tal vez hace unos meses, o unos años, me hubiera dado igual, pero supongo que ahora estoy en ese momento de mi vida, al que creo que todos hemos llegado o llegaremos, en el que soy consciente de mi edad y me da miedo. Me da miedo lo rápido que ha pasado el tiempo sin que me haya dado cuenta.
Hace unos años estaba deseando crecer, ser mayor para poder hacer cosas que no podía hacer con la edad que tenía. Era invierno y quería que ya fuese primavera, mi cumpleaños. Terminaba mi cumpleaños y quería que llegara el verano, pero en seguida me cansaba. Quería que ya fuese septiembre para empezar las clases. Me hacía falta un poco de rutina. Luego Navidades, mis fiestas favoritas. Y así. Siempre quería que corriera el tiempo lo máximo posible. Era una inconformista.
Ya no. Es como si cada día que pasase me diera la sensación de que lo he desperdiciado, y me da rabia. Me da rabia que el día acabe, no quiero pasar al siguiente, ni siquiera cuando he tenido un mal día.
Siempre he tenido ese infantil y convincente pensamiento de que nunca me haré mayor, y mucho menos vieja, es que era totalmente imposible. Pero por primera vez lo he visto, he visto que sí que puede pasar. Así que, ¿por qué desperdiciar los días? ¿Por qué desperdiciar los momentos por miedo a vivirlos?

domingo, junio 30, 2013

Un yate, un restaurante caro, un simple viaje en avión, un masaje en un spa, brindar con un buen vino reserva, experiencias y cosas materiales que son accesibles dependiendo de tu clase social, del país en el que vivas, del dinero que tengas. ¿Y qué pasa con el amor? El amor es accesible a todos, a cualquier persona del mundo, el algo que nos conecta de alguna manera. Es como la risa, no importa el idioma, es igual en todas partes. Universal.
Aún así es increíble pensar como hay personas que jamás llegan a conocerlo. No porque nunca les llegue esa persona especial, ni su media naranja, si no por la sencilla razón de que no quieren. Por miedo, miedo a abrirse y que luego les hagan daño, miedo a lo desconocido, o también por el simple hecho de que ya se han acostumbrado a vivir así, sin nadie al lado con quien compartir cosas, experiencias, recuerdos. No tienen esa necesidad. ¿Qué pasa entonces con esas personas? ¿Pena porque se perderán lo que muchos dicen lo mejor de la vida? Tal vez sí, tal vez no. Algunos pensarán que no se puede perder algo que nunca has tenido, puede incluso que los desafortunados en el amor los envidien, pues nunca han sufrido, ni les han roto el corazón, ni les han dejado un vacío difícil de llenar pero, sinceramente, creo que ninguna mala experiencia en el amor, por muy tormentosa que sea, puede ser tan horrible como la de no sentir nada.

viernes, abril 19, 2013





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Escribe algo, así, al azar, lo primero que te venga a la mente, lo primero que quieras hacer en tu vida. ¿Qué mas da el orden? ¿Qué mas da las apariencias? Lo que piense la gente. Desahógate. No lo medites. Que fácil suena todo visto así. Un día te levantas y piensas que la vida es maravillosa, sencilla, sin problemas, y al otro te das cuenta de que no sabes ni la mitad, ¿y aún así vas a añadir a tu lista de "cosas que no voy a hacer" el no decir lo que realmente piensas?