Me gusta fijarme en los pequeños detalles que, a mi juicio, son los más valiosos. No sé si creer en el destino o no, pero lo que si sé, es que determinadas casualidades ocurren por algo. Por ejemplo, imaginaos que en esta vida hay diez medias naranjas reservadas para mí con las que tengo cien por cien de compatibilidad. Pues bien, lo más seguro es que jamás llegue a conocer a ninguna de ellas. Conoceré a mi catorce por ciento, a mi veintisiete, a mi cincuenta y tres, a mi ochenta y seis, y finalmente me casaré con el ochenta y ocho. No será perfecto, pero no importará porque seremos felices. Un verano en el que esté en Italia de vacaciones, me iré de compras y de camino, tropezaré y se me caerá una bolsa que recogerá alguien que casualmente salía de un taxi en ese justo momento y lugar. "Gracias" le diré mientras se aleja sonriéndome sabiendo que no lo voy a ver nunca más. No hablaba mi idoma. Él era una de mis diez medias naranjas. Pero, ¿cómo podemos saber eso? No llevamos un numerito rojo en la cabeza que nos lo indique. ¿Cómo podemos estar seguros de que ésa es la persona adecuada y no hay otra mejor para nosotros a la vuelta de la esquina? El "¿qué hubiera pasado si..?" empieza a cobrar importancia.
NOTHING IS IMPOSSIBLE
domingo, agosto 26, 2012
sábado, agosto 18, 2012
Una de Audrey
"Para tener unos labios atrayentes, pronuncia palabras afectuosas. Para tener una mirada cariñosa, busca el lado bueno de las personas. Para estar delgada, comparte tu comida con el hambriento. Para tener un pelo precioso, deja que un niño lo acaricie con sus dedos al menos una vez al día. Recuerda, si alguna vez necesitas una mano, la encontrarás al final de tus brazos. La belleza de una mujer aumenta con el paso del tiempo. La belleza de una mujer no radica en la estética, la verdadera belleza de una mujer es el reflejo de su alma. (...)"
viernes, agosto 17, 2012
A nadie nos gusta cuando sabemos que se acerca el final de alguna etapa. El final del verano siempre nos deja un mal sabor de boca, tanto a los que estamos pasando el mejor verano de nuestras vidas y nos gustaría quedarnos atrapados en ese tiempo para siempre, como a los que estamos hartos ya del calor pegajoso, la arena en los pies y el bullicio de la gente en los chiringuitos. Yo soy más bien de las del primer grupo. Gracias a todas esas personas que lo han hecho posible.
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